Neil Armstrong equipandose para la misión Apollo 11

Neil Armstrong equipandose para la misión Apollo 11

En la actualidad y sobretodo en el ámbito de internet, hay un ambiente de continua obsesión con las expectativas de crecimiento de nuestras marcas buscando el mayor rendimiento en el menor tiempo posible. Este afán y el eco que dan los medios de comunicación a este tipo de logros, ha llevado a muchos innovadores a lanzarse al mundo del emprendimiento poniendo como modelos a seguir, marcas que a mediados del siglo pasado en la costa oeste de los Estados Unidos son hoy en día, referentes mundiales en el ámbito empresarial. Siendo realistas, lo cierto es que todos queremos el mejor resultado en el menor tiempo posible.

Seguro que has oído hablar de los mitos de cómo se fundaron compañías gracias al valor humano y al desarrollo de una idea revolucionaria en pequeños garajes particulares de California. Pero no debemos olvidar que fue lo que empujó a estos jóvenes emprendedores, en un mundo aún por globalizar, a ponerse manos a la obra. Es cierto, que a mediados del siglo pasado hubo un fuerte ambiente innovador en los Estados Unidos, gracias a las inversiones estatales en la zona y por otra parte, también influyeron mucho las exposiciones universales de Nueva York (1939) y Seattle (1962), todo esto hizo que se creara un caldo de cultivo, que generaron interés y determinación en una generación de jóvenes que buscaban, no solo el éxito o la fama, sino algo que no debemos de olvidar; una solución a una necesidad.

La necesidad y su respuesta

Esta oportunidad se presentó ante dos brillantes jóvenes californianos de Santa Cruz que supieron leer a principios de 1960 la necesidad de crear unos auriculares con receptores más pequeños y ligeros para los pilotos de los nuevos aviones a reacción. El empuje final para empezar a desarrollar sus ideas fue cuando la United Airlines solicitó un nuevo diseño de auriculares de cabina; estaban abiertos a cualquier tipo de propuesta. Tras varios meses de trabajo estos dos emprendedores crearon el diseño de un auricular pequeño y funcional, capaz de pasar los estrictos estándares de las líneas aéreas.

Gran parte de la clave del éxito fue utilizar sus habilidades adquiridas y multidisciplinares en proyectos anteriores e implantarlas con determinación al diseño que estaban creando. Courtney Graham con su experiencia como piloto y con gran inquietud por aumentar el confort en las cabinas de vuelo, para así mejorar sus habilidades a los mandos de un avión, se asoció con su colega Keith Larkin, quién había estado trabajando para la Plane-Aids, una pequeña empresa de importación japonesa, en un proyecto de gafas de sol que contenían radio transistores. Tal vez una idea disparatada,  pero que dio con el diseño de unos auriculares que incorporaban dos pequeños audífonos con una diadema para la cabeza conectada a un tubo acústico de transmisión, algo totalmente revolucionario e innovador en aquel entonces y que fue aprobado por la United Airlines, dando lugar a otro mito empresarial creado y desarrollado en un garaje de California en 1961, Plantronics Pacífico.

Auricular Plantronics MS-50
Auricular Plantronics MS-50

La consolidación

Este nuevo diseño llamado MS-50, empezó a producirse para los pilotos de la United Airlines, pero Graham y Larkin no se conformaron, descubrieron y vieron que su diseño podría implantarse para otras disciplinas y es así como en 1962 tras pasar la aprobación de la Agencia Federal de la Aviación desarrollaron una versión modificada para los controladores del tráfico aéreo, y más tarde, a mediados de la década, ganando la licitación para convertirse en su único proveedor de auriculares. Privilegio que todavía se mantiene en la actualidad.

Caso parecido ocurrió y no mucho tiempo después, cuando surgió la oportunidad para convertirse en líderes mundiales en diseño y fabricación de soluciones de auriculares ligeros, con otra evolución que realizaron a su MS-50 para los operadores de telefonía de los centros de llamadas, que tenían que luchar todos los días con auriculares voluminosos y engorrosos, haciendo incluso ejercicios especiales para que el cuello pudiera aguantar un turno completo. Así fue como la compañía Pacific Bell Telephone y poco después la Western Electric tras conocer las ventajas del MS-50, encargaron a Plantronics suministrar auriculares a sus operadores.

Un accidente que los metió en la carrera espacial

En 1962 el programa espacial de la NASA todavía era bastante nuevo y en la segunda misión tripulada del proyecto Mercury, el astronauta Gus Grissom después de amerizar, detonó por error la escotilla, cuando aún estaba tomando datos. Grissom llevaba el equipo completo puesto ya que le era imposible quitárselo, tenía incluso dificultad para desconectarse el casco ya que estaba preso del cuello por la cantidad del equipo que llevaba enrollado tras el aterrizaje. La tapa de la escotilla salió despedida y el agua salada se colaba dentro de la nave, ya que el océano balanceaba la cápsula hasta que esta empezó a hundirse. Grissom se quitó el casco sin poder informar y perdiendo todas las transmisiones de radio con su equipo de recuperación, como pudo agarró el panel de instrumentos y saltó de la nave al mar. La sorpresa se la llevó el copiloto del helicóptero de rescate cuando se acercó a la nave ya hundiéndose y vio que ahí no se encontraba nadie, poco después vio aparecer al astronauta en el mar.

Fue entonces cuando la NASA se dio cuenta de que necesitaban un sistema de comunicación de emergencia de peso ligero. Se pusieron en contacto con la ITT Labs en Fort Wayne y encontraron una solución, un nuevo sistema transceptor de radio autónomo denominado Kellorad que incluía el auricular de Plantronics MS-50. La NASA se puso en contacto con Courtney a través de un antiguo compañero suyo, Wally Schirra que por entonces formaba ya parte del programa espacial, y con el cual había tenido conversaciones años anteriores de cómo mejorar los auriculares de cabina. Schirra vio el auricular MS-50 y quería usarlo en su próxima misión Mercury, éste preguntó a Courtney si los auriculares podían encajar en su casco como conjunto principal de comunicación y así fue como en el año 1962 Plantronics Pacífico crea su división SPENCOMM (Comunicaciones Ambientales del Espacio).

Centro de Control de Houston
Centro de Control de Houston

Plantronics en el espacio

El personal de SPENCOMM viajó al principal centro espacial de la NASA (Hoy llamado C.E. Lyndon B. Johnson) y al C.E. John F. Kennedy para empezar a trabajar en el diseño con Schirra y varios otros astronautas como Gordon Cooper. Juntos estuvieron trabajando tan solo 11 días para crear un diseño de auricular que funcionara para las comunicaciones espaciales. Esta evolución del MS-50 incorporaba dos transductores y cada receptor contenía 5 de ellos, que tenían que ser usados en parejas, además incluían una cancelación de ruido.

Schirra preparando el plan de vuelo
Schirra preparando el plan de vuelo

El 3 de octubre, el astronauta Wally Schirra a bordo de la cápsula Sigma 7 de la misión Mercury Atlas 8, se convirtió en el tercer estadounidense en órbita y el primero en realizar una comunicación de radio en vivo gracias al auricular MS-50 de Plantronics. Esta misión permaneció en órbita seis vueltas completas alrededor de la tierra antes de su reentrada a la atmósfera.

Tras el éxito Plantronics fue nombrado proveedor de la NASA, un honor dado a muy pocos fabricantes. Estos auriculares siguieron evolucionando para implantarse en los trajes espaciales durante el resto del programa Mercury y para los siguientes programas Gemini y Apollo.

Los viajes a la luna

Todos los astronautas en las misiones Gemini y Apollo utilizaron los auriculares Plantronics y durante todo este tiempo Plantronics no dejó de mirar hacia el futuro, desarrollando diferentes tipos de auriculares para su uso en el programa espacial.

Estos vuelos anteriores, eran en muchos casos subidas a plomo buscando poner a prueba la tecnología para el asalto final a la luna. Las misiones Apollo 8 y 10 tuvieron éxito en órbita alrededor de la luna por lo que ya era el momento de la verdad y los auriculares Plantronics tenían una misión crítica en las comunicaciones ya que era la única manera de que los astronautas pudieran comunicarse con la Tierra.

Neil Armstrong en el Eagle 1 aproximándose a la Luna
Neil Armstrong en el Eagle 1 aproximándose a la Luna

El 20 de julio de 1969, toda la gente en el mundo entero se reunió frente a los televisores para ver a Neil Armstrong bajar del módulo lunar Eagle 1. Llevaba puesto un auricular Plantronics para transmitir las famosas palabras – Este es un pequeño paso para un hombre pero un gran salto para la humanidad – Todo un hito en la historia que fue transmitido a través de unos auriculares Plantronics.

Otro de los momentos culmines fue cuando a bordo de la misión Apollo 13 los tripulantes dijeron las famosas palabras – Houston, tenemos un problema. Misión que posteriormente fue llevada a la gran pantalla y en la cual se puede apreciar el alcance y consolidación que tuvieron los auriculares Plantronics en todos los equipos y el personal de la NASA. ¡Se pueden ver por todas partes!

El MS-50 evolucionó tanto que se convirtió en una herramienta de trabajo tan adaptable y versátil que permitió a los equipos dar cómodamente las instrucciones a los astronautas para crear un dispositivo que filtrara el dióxido de carbono, factor fundamental para traer a los mal parados astronautas sanos y salvos a casa.

Centro de control de Houston en la Misión Apollo 13
Centro de control de Houston en la Misión Apollo 13

Aquí es donde se constata la afirmación de Courtney Graham cuando buscaba una herramienta cómoda y puntera para sacar el mejor rendimiento al factor humano en las misiones y trabajos.

El MS-50 se convirtió en una herramienta para el alto rendimiento, los usuarios se encontraron con que podían ponerse un tubo en el oído del MS-50, dejando así la diadema colgada alrededor del cuello. Con este uso, se hizo posible ajustar rápidamente el auricular a cualquiera de las seis posiciones diferentes, lo que aumentaba la comodidad para su uso a largo plazo. Las seis posiciones pueden ser en la frente del portador a izquierda o derecha, en la diadema para la cabeza hacia la izquierda o hacia la derecha, y alrededor del cuello hacia la izquierda o hacia la derecha. Y por supuesto cuando el tubo está instalado en el auricular y la diadema esta puesta en la cabeza, ubicación tradicional, el exceso de tubo puede ser enrollado alrededor de la almohadilla en el lado apropiado, o si se prefiere se deja libre y con holgura.

Aplicación en el espacio del auricular Plantronics MS-50
Aplicación en el espacio del auricular Plantronics MS-50

¿Y qué ocurrió después?

Entrar en la carrera espacial fue fantástico para Plantronics ya que el MS-50 fue el auricular más popular entre empresas y usuarios. Pero esto no llevó a Plantronics a acomodarse y vivir del éxito ya cosechado, sino que buscó revolucionar el mercado con nuevos diseños dando respuesta a nuevas necesidades.

Así fue como en 1970 Plantronics presentó el auricular StarSet. Este auricular auto portante tiene un alojamiento que contiene un receptor y el micrófono. Un tubo acústico flexible, adaptado para la comunicación entre el canal auditivo de la oreja del usuario y el receptor fijado a la parte inferior de la carcasa, y un tubo acústico ajustable fijado a la parte superior de la carcasa con su extremo distal adaptado para ser dispuesto adyacente a la boca del usuario para transmitir el sonido del micrófono, toda una revolución.

En el año 75 creó la desconexión rápida (QD) dando a los usuarios libertad en la oficina para dejar su escritorio. En el 80, los auriculares Plantronics entran en las misiones del transbordador espacial. En 1986 crean el QuietStar, unos auriculares con cancelación de ruido para su uso por la FAA en ambientes con mucho ruido con un micrófono único que reduce los sonidos de fondo en un 85%. Ese mismo año la astronauta Sally Ride, la primera mujer americana en el espacio, utiliza un auricular de Plantronics para las comunicaciones a bordo del transbordador espacial estadounidense. En 1995 Plantronics crea el FreeHand auricular ultra-ligero en la oreja con un toque de estilo y con un peso ultraligero, fácil de encendido/apagado, ideal para ejecutivos ocupados.

Con el cambio de siglo Plantronics presenta Auriculares para computadoras USB mejorados digitalmente para PC y Mac. Los usuarios domésticos ganan comodidad con la introducción del Plantronics CT10 un auricular inalámbrico con manos libres. En el 2004 los usuarios de VoIP se unen a la revolución inalámbrica con el Plantronics CS50-USB, auricular USB único sistema inalámbrico de la industria para ofrecer respuesta de llamada/capacidad de extremo y detección de llamadas a distancia. En 2005 Plantronics lanza el nuevo Voyager 510S, un sistema de auriculares Bluetooth que se conecta a teléfonos móviles y de oficina, ganando el premio "Mejor Innovación" en 2005.

Hoy en día todavía el equipo de Plantronics persigue la búsqueda de la excelencia y la innovación en todo lo que hacen. Plantronics pasó a desarrollar nuevos productos para uso en el hogar y en la oficina, tales como auriculares Bluetooth que hacen conexiones inalámbricas para teléfonos móviles, ordenadores portátiles y asistentes digitales personales. Todo esto es por lo que Plantronics encabeza la lista como marca innovadora en tecnología inalámbrica para crear comunicaciones en todo el mundo. 

Conclusión

Comunicación en los viajes espaciales
Comunicación en los viajes espaciales

Plantronics comenzó en un garaje de California a partir de los sueños de dos hombres que tenían la visión de un futuro mejor. Fue una discusión entre pilotos la que empezó a dar forma a un sueño que puso la voz y el sonido en unos auriculares Plantronics y los pies en la misma luna. 

Y todo esto se produjo a partir de una necesidad básica para hablar el uno con el otro claramente en lugares tan lejanos como el espacio. Tal vez algún día una tecnología similar pueda permitir a los astronautas comunicarse desde Marte y más allá, porque Plantronics sigue buscando cruzar los límites que nadie ha cruzado antes.